La nazarí Alhambra de Granada

La Alhambra de Granada

“No llores como mujer lo que no supiste defender como hombre”, le espetó la sultana Aixa a su hijo Boabdil una vez éste hubo entregado a los Reyes Católicos las llaves de la ciudad. Atrás quedaba aquel monumental edificio que había albergado el último reducto nazarí de la cultural Andalucía.

La Alhambra de Granada impresiona, como impactante es su Historia y los muchos cuentos, leyendas, hechos históricos y sucesos acaecidos tras sus muros. Sin duda, el mejor símbolo del pásado árabe en la Península; una obra de arte que bien merece figurar entre las maravillas de este mundo que nos ha tocado vivir.

Granada es conocida, por ella, como la ciudad nazarí de Andalucía, ya que llegó a ser capital de Al-Andalus; entre sus calles encontrarás la huella que los árabes dejaron por todos sus rincones, sobre todo obras de arte tan impresionantes y conocidas como La Alhambra.

No sólo es testigo de la época nazarí pues comenzaron construyéndola en el Siglo IX, y siguió construyéndose en posteriores etapas, como en la reconquista de Granada, pues los Reyes Católicos, tras hacerse con las llaves de la ciudad, no dudaron en establecer la Alhambra como casa real y El Generalife su lugar de recreo. Prácticamente no se dejó de edificar hasta que, posteriormente, Carlos V decidió construir en 1526 su palacio renacentista en este mágico lugar. Como ocurriera en la Mezquita Cordobesa, una vez, las huestes cristianas quisieron borrar parte de aquella huella árabe, para imponer en ella los valores católicos. Poco importaba la magnificiencia de semejante obra pues en aquel monumento eterno debía quedar también reflejado el paso de un rey cristiano.

Este monumento nacional se ubica en el cerro del Sol, justo enfrente del Albaizín de Granada, la parte más antigua desde la que pueden vislumbrar desde cualquier rincón el conjunto de la Alhambra. No dejéis de ir a este popular barrio y subir al Mirador de San Nicolas, con las mejores vistas de la ciudad, su Sierra Nevada, y su mayor joya. Un lugar en el que bien merece la pena dejarse llevar por el tiempo y la imaginación y navegar hacia periodos antiguos.

Visitar La Alhambra de Granada es una experiencia única; nada más entrar por su Alameda sentirás el aroma a historia. Lo primero que se aprecia por su interior, es la Alcazaba, la parte más antigua que se conoce, con función defensiva, formada por grandes murallas en piedra roja con torres vigilantes desde las que contemplarás toda la ciudad.

Entre sus palacios nazaríes con sus enormes patios y jardines, disfrutarás de la arquitectura de decoración más esmerada, repleta de motivos vegetales e inscripciones en árabe, a la vez que escuchas el agua de las fuentes y acequias que traen el agua de los ríos Darro y Genil, y respiras el aroma de los cítricos y jazmines que trajeron los árabes a nuestro país. Entre sus postales más famosas están las que retratan El Patio de los Leones y El Patio de Comares.

Y para acabar la visita podrás perderte por sus largos jardines, repletos de enormes acequias que reciben cientos de chorros de agua: El Generalife era la villa de recreo preferida por los monarcas e incluso sus patios fueron testigos de sus amoríos.

Podrás visitarla de Lunes a Domingo en horario de mañana (8:30 a 14:00 horas) o de tarde (14:00 a 20:00 horas) y disfrutar de visitas guiadas nocturnas (Desde las 20:00 hasta las 23:30 de la noche).

Foto Vía: Galeriade

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