Ávila, ciudad amurallada

Muralla de Ávila

Ávila es una ciudad que produce sensaciones encontradas; las mismas que se imprimen en nuestros recuerdos se pasee por dentro de la muralla o bien por fuera. El interior, recogido, calmado, agradable, de aire medieval. El exterior, urbano, agitado, moderno y más ajetreado. Por eso, cuando me preguntan, siempre me remito a decir que donde hay que disfrutar la ciudad es paseando intramuros, y a ser posible, a primera hora de la mañana o bien a última de la tarde, cuando los turistas aún no han aparecido o cuando ya se están retirando. De ese modo, oyendo nuestros propios pasos en el adoquinado de sus estrechas callejas, y paseando de convento en convento, nos imbuiremos en el auténtico espíritu de la antigua Ávila, la que marca los límites de su famosa muralla.

En el siglo XVI, la ciudad de Ávila gozó del mayor esplendor y despliegue económico de la ciudad, periodo en el que se construyeron numerosos monumentos civiles y religiosos en la ciudad, que aún hoy en día perviven en el casco histórico de Ávila.

El mayor símbolo de la ciudad es la Muralla, es uno de los recintos amurallados mejor conservados de toda Europa; se extiende a lo largo de más de dos kilómetros, la cual aparece custodiada por unas 2.500 almenas, más de 100 torres, seis grandes puertas y variás más de más pequeña altura.

Una de las entradas principales a la ciudad antigua es la Puerta de los Leales, que desemboca en la Catedral, la cual fue levantada entre los siglos XII y XIV y que tiene una aspecto de fortaleza. El ábside se encuentra adosado a la muralla, siendo el elemento defensivo más voluminoso.

En la fachada aparacen superpuestos elementos barrocos y góticos, destacando en su interior los relieves de gran detalle del Sepulcro de El Tostado, que se halla realizado en alabastro. Es de destacar el Museo Diocesano, que acoge en su interior diversas obras de arte.

Dentro de los muros de la fortaleza se entremezclan lugares con aspecto medieval como la Plaza de los Dávila, con variadas casas renacentistas de gran linaje como la Mansión de los Velada o el Palacio de Valderrábano; aunque hay que decir que la construcción más sobresaliente es el Palacio de los Dávila, que es una gran fortaleza formada por cuatro casas. La más antigua de ellas está fechada en el siglo XIII; destacan principalmente una ventana renacentista, así como sus almenas.

Cercano a este lugar se halla el Torreón de los Guzmanes, erigido en el siglo XVI, lugar donde se encuentra la Diputación Provincal. El centro de la ciudad lo constituye la Plaza del Mercado Chico, donde se muestran las fachadas de la Iglesia de San Juan del siglo XVI y del Ayuntamiento que datadel siglo XV.

La ciudad de Ávila ha sido cuna de grandes místicos españoles como San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús, hecho por el cual aparecen diseminados varias iglesias y conventos. El convento de Santa Teresa se encuentra en la plaza del mismo nombre, que data del siglo XVII; es de portada barroca y alberga una capilla dedicada a la santa que se encuentra muy ornamentada.

UNOS PASOS POR LA HISTORIA MONUMENTAL DE NUESTRA TIERRA…

Foto Vía: avilaturismo

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