El Acueducto de Segovia, símbolo romano

Acueducto de Segovia

Ya os decía, cuando pasé por Mérida, que los romanos estaban locos. Al menos así les debieron considerar cuando los segovianos vieron colocar piedra sobre piedra aquella semejante estructura solo para que pasara agua. Pero de algún modo había que solventar el desnivel del terreno.Arco tras arco, la imponente silueta del más famoso Acueducto español terminó por dar señorío a Segovia y sus ciudadanos.

Sin duda alguna, la imagen que va irremediablemente unida a Segovia es la de su Acueducto. No cabe duda ni discusión posible. Y mira que esta ciudad castellana tiene un gran patrimonio y rincones por ejemplo como el Alcázar, que sólo con verlo en la distancia enamora.

Pero ahora el protagonista es el Acueducto, conociendo algunos de sus detalles, de sus curiosidades y hasta de las leyendas que sobre él cuentan, que dos mil años de historia dan para eso y mucho más.

Por lo pronto, para los que estéis en Segovia o tengáis pensado visitarla próximamente, todo esto lo podéis averiguar en las visitas guiadas que duran aproximadamente 45 minutos, y que van desde el mirador del Postigo del Consuelo hasta el Convento de San Antonio el Real.

Como decíamos, hace dos milenios que los romanos levantaron este gran ingenio que se alarga más de 15 kilómetros, hasta la sierra, donde tomaban las aguas de manantiales y del río Frío, en principio con la idea de abastecer a las tropas de la guarnición que estaban en lo que actualmente es el Alcázar.

Si bien, existe esa leyenda popular que atribuye la construcción de tan magna obra nada menos que al diablo, a petición de un chiquillo perezoso y cansado también de tener que ir tan lejos por agua. Esta leyenda se recuerda a menudo mediante representaciones que se hacen en los alrededores del acueducto.

De esos más de 15 kilómetros de longitud, el tramo más famoso y más fotografiado del mismo son los casi 800 metros que encontramos en la Plaza del Azoguejo. Allí, esta magna construcción se eleva hasta los 28 metros de altura. También se realizan rutas guiadas hasta el otro extremo del mismo, el azud del que se recogían las aguas.

Construido con sillares de granito, el Acueducto funcionó durante muchos siglos, y por eso mismo se ha conservado y mantenido en el buen estado que lo encontramos ahora. Eso sí, sus remodelaciones y sus arreglos los ha tenido, ya que el granito es un material que se erosiona fácilmente, pero ahí sigue en pie, y esperemos que por mucho tiempo para orgullo de Segovia y de toda la humanidad.

 

Foto Vía Cayetano

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