El Santuario de Montgarri, en el Valle de Arán

Santuario de Montgarri

El Valle de Arán es uno de los lugares más bellos de los que podemos disfrutar en España. es una opinión personal, pero también de muchísimos otros españoles que hemos estado allí. El entorno natural, el abrumador paisaje de los Pirineos que lo rodean, y la intensa tranquilidad que se respira cuando no está en temporada alta turística, es algo que se queda grabada en las retinas y en el espíritu.

Esta preciosa comarca del Valle de Arán está salpicada de pequeños pueblos de montaña. Lugares muchos de ellos casi deshabitados en donde la piedra y los recuerdos forman parte intrínseca de la naturaleza dominante. El silencio que desprenden las cumbres nevadas tiene un encanto muy particular.

Uno de estos pueblos es Montgarri, situado en los Pirineos leridanos, a más de 1.600 metros de altura. Prácticamente deshabitado, pertenece al municipio de Naut Aran, a 170 kilómetros al norte de Lérida, junto al Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici.

Montgarri apenas cuenta con una serie de casas de piedra, llamadas bordas por los lugareños. Son las típicas construcciones que pueden observarse en la zona pirenaica, ideales para soportar las duras condiciones climáticas y la nieve.

Pero el principal aliciente de esta aldea es el Santuario de Montgarri, construido a principios del siglo XII junto al río Noguera Pallaresa. Contaba con hostal, iglesia, rectoría, administración y corral con pajares.

Curiosamente se halla en perfecto estado de conservación, posiblemente influenciado por las condiciones de altura en la que se encuentra. Precisamente hay que tener en cuenta la gran inclinación de sus tejados de pizarra, para que la nieve caída se deslizara hacia el suelo y evitar así el hundimiento de la techumbre.

Muy llamativo es su alto campanario octogonal. Cuenta la tradición que la Virgen de Montgarri fue descubierta por un pastor que veía cómo cada día sus bueyes se arrodillaban en el mismo lugar. Picado por la curiosidad, se puso a investigar el paraje, descubriendo la imagen de la Virgen, patrona de los pastores.

La mayoría de turistas llegan hasta este santuario a través de la ruta de senderismo que parte desde Beret, concretamente desde el aparcamiento de Plan de Beret, a 1.830 metros de altitud. Tiene casi trece kilómetros y lo más recomendable es hacerla durante los meses primaverales, con buen tiempo.

La ruta tiene unas vistas impresionantes, y se disfruta de un paraje encantador, atravesando los ríos Barlonguera y Parros, Pont de Cabau y otro río, esta vez el Horcalh, hasta llegar al santuario. El regreso puede hacerse por Casas de Montgarri, vadeando los ríos Dera Labeja y Cabanes, hasta llegar al Noguera Pallaresa.

Amén del atractivo histórico y arquitectónico del santuario, lo que aquí se respira es naturaleza en estado puro. La sensación de estar rodeados de un aura mágica, empapados de colores, es algo que difícilmente se puede expresar.

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