La Catedral, nuestra primera visita en Valencia

Seo de Valencia

“¿La Catedral de Valencia?” os preguntaréis. “¿Santos y velitas pudiendo ir al cine Imax o al Hemisféric y recorrer la Ciudad de las Artes y las Ciencias?” Tranquilidad, que hay tiempo para todo, y a fin de cuentas, ésto va de visitas culturales, y para cultura, arte y estilo el de la Catedral.

Es indudable que toda visita a Valencia debe incluir a la catedral (la Seo o Seu) en su programa. Además, no solo es interesante el monumento en sí, sino el lugar en el que está ubicado, céntrico, lleno de vida, con las dos plazas (la de la Reina, de cara a la catedral, y la de la Virgen, que une la parte posterior de la catedral y la Basílica de la Virgen de los Desamparados) esperando al visitante.

Y ya se sabe: donde hay plazas, sobre todo en la de la Virgen, hay bares y terrazas, y donde hay terracitas se puede practicar el deporte nacional, tomar cervecitas y refrescos (o mejor, una horchata que para eso estamos en Valencia), y encima, disfrutando de la vista más monumental de la ciudad; y si no eres de beber y comer y te da por la vida contemplativa, entonces puedes sentarte en los escalones a ver volar a las palomas y criticar como buen español a la gente que pasea en torno a la fuente.

La catedral resulta espectacular por fuera, con las tres portadas, una barroca, una gótica y otra románica, y con su campanario, el Miguelete (en valenciano, Micalet). Se construyó encima de una mezquita, que a su vez fue erigida sobre un templo romano. Iniciada en 1238, fue terminada muchos siglos después. Los diferentes estilos arquitectónicos se fueron plasmando en sus muros, de forma que ahora es una interesante mezcolanza arquitectónica. Su fachada barroca o “dels Ferros” es interesante, pero resulta mucho más bonita la gótica o “de los Apóstoles” por su profusión de figuras y su rosetón y la románica o “de la Almoina”, por su venerable antigüedad.

En la parte trasera, que queda unida a la Basílica por un elegante pasillo elevado (otro muy similar la une, por otro lado, con la casa arzobispal) sorprende su fachada redonda con dos hileras de arcadas renacentistas. Más parece un trozo de coliseo que una catedral y de hecho se empleaba para contemplar los acontecimientos públicos que se daban en la plaza. Otros elementos de sus fachadas llaman nuestra atención, como las inscripciones latinas o las figuras esculpidas, por ejemplo las dels primers pobladors en la arcada románica, los fundadores legendarios de la ciudad cristiana, siete matrimonios de Lérida.

Muchos acontecimientos de la historia de Valencia han tenido lugar en la catedral o en inmediata relación con ella. Además es conocida por ser la sede (una más en el mundo) del (supuesto) Santo Cáliz. Se han hecho investigaciones muy serias que no afirman rotundamente que el cáliz conservado en Valencia sea el que Jesús empleó en la Última Cena, pero que sí que afirman que, por sus características podría perfectamente serlo, así que por qué no creerlo. Para fé la que tenemos los de por debajo de Francia y por encima de Marruecos…

– Información práctica:

  • La catedral está abierta al público durante todo el día en las horas de culto.
  • Se pueden reservar visitas guiadas por el interior en la página web
  • Autobuses hasta la Plaza de la Reina: 4, 6, 8, 9, 11, 16, 28, 36, 70 y 71. Metro más cercano: Colón.

 

Foto Vía: cuesta-arriba

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