Visitando la Catedral de Plasencia

Catedral de Plasencia

Aún recuerdo mi último viaje a Extremadura por el tremendo calor que pasé. No tuve mejor ocurrencia que ir allí en pleno mes de Agosto, y fue raro el día en que no alcancé los 40º. Aún así, guardo muy buenos recuerdos de aquella Comunidad: como el tranquilo paseo por las medievales calles de Trujillo; como la belleza del monasterio de Guadalupe, la artística elegancia del Teatro romano de Mérida o el recogimiento del casco histórico de Cáceres. Otra de las sorpresas fue Plasencia. Pero no la ciudad en sí, sino su enorme catedral.

Plasencia, situada a orillas del Jerte, es una de esas ciudades dentro de la provincia de Cáceres que hay que conocer. El patrimonio monumental que encierra tras de sus antiguas murallas es de los mejores de Extremadura y uno de ellos es la mencionada Catedral.

Podríamos decir que esta catedral de Plasencia es un dos en uno. ¿Cómo se entiende esto?. La catedral antigua data de los siglos XII al XIV, pero a medida que iban pasando los siglos las diferentes restauraciones fueron dando paso a un nuevo templo en el siglo XVI. Sin embargo, al no terminarse del todo estas restauraciones aún puede verse parte del templo antiguo.

Por ejemplo, una de las fachadas, la sala capitular, conocida como Capilla de San Pablo, y el claustro cisterciense pertenecen a la vieja catedral, mientras que la capilla mayor renacentista y la fachada principal son de la parte nueva. El retablo mayor del interior data del siglo XVIII, y de la parte nueva también son el sepulcro del obispo de Ponce de León y los retablos de las distintas capillas.

¿Qué debemos ver de forma imprescindible en el interior de la Catedral de Plasencia?. Pues no hay que perderse el coro y su sillería de nogal, de finales del siglo XV, y el museo catedralicio, con pinturas y orfebrería religiosa. Y, cómo no, el claustro, que sirve de nexo de unión entre las dos catedrales. Fijaros como algunas de sus partes son románicas y otras góticas.

Para resumir, la Catedral Vieja de Plasencia está dedicada a Santa María, y data de los siglos XII al XIV, mientras que la Catedral Nueva, o Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, comenzó a construirse a principios del siglo XV. Dicen que es el templo más rico y decorado de toda Extremadura, lo que supone una visita imprescindible si estáis por aquí.

La visita se puede completar en los alrededores de este templo, que es donde se encuentran los edificios más interesantes de Plasencia. El Palacio Episcopal, el Hospital de Santa María o la Casa del Deán son algunos de los lugares que podrían ser visitados.

¿Llegar a Plasencia? Pues muy fácil, podéis comprar vuestros billetes de autobús, ya que son muchos los que llegan a Plasencia desde Cáceres, Mérida o Badajoz.

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