El Palacio Real de Aranjuez

Palacio real de Aranjuez

Aranjuez me suena a conciertos de música clásica, a paz, a armonía, a clase y elegancia. Lo reconozco, en mi casa siempre estuvo en lugar preferente el famoso disco (formato vinilo, qué tiempos) del maestro Joaquín Rodrigo. Y con él y su música aprendí a apreciar los compases de esta ciudad.

La Comunidad de Madrid es especialmente fecunda en lo que se refiere a monumentos de la realeza que han sido declarados Patrimonio Nacional. Aunque en algún otro momento os hablaré del Monasterio de El Escorial, hoy me quiero centrar en la  residencia real que, siglos después de su construcción, nos sigue admirando por el lujo y la elegancia que derrocha: se trata del Palacio Real de Aranjuez.

Ubicado en esta localidad, peculiar ya de por sí por su refinado urbanismo, se trata de una visita perfecta para un fin de semana o, incluso para pasar una tarde agradable que combine arte y naturaleza, pues el entorno que lo acoge, ubicado entre los ríos Tajo y Jarama, bien merece también una mención, lo mismo que los extensos jardines que en su tiempo fueron de recreo para unos pocos y que hoy sirven de lugar de descanso y esparcimiento para todos los que a ellos quieran acercarse.

Aunque hoy asociemos Aranjuez y por extensión su palacio con los Borbones, lo cierto es que el lugar fue ya residencia real de los Reyes Católicos, que sin duda debieron de ver en él las virtudes que también nosotros hemosa puntado. Sin embargo, fue Felipe II quien inició la construcción del palacio, empleando para ello, curiosamente, a los mismos arquitectos de El Escorial, Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera. La obra se terminó en tiempos de Fernando VI. Ahora bien, la actual decoración del palacio, la que a nosotros nos ha llegado, es sobre todo un producto del siglo XVIII. De esa centuria datan espacios tan lujosos como el Gabinete de Porcelana o el Salón de Espejos.

Y al margen de las estancias palaciegas, que nos remiten a la grandiosidad real, también merece una visita la exposición sobre la vida en palacio que acogen las dependencias de la planta baja, donde podemos contemplar objetos cotidianos de las personas que aquí vivieron: desde cunas y uniformes hasta los juegos de los más pequeños.

Para una visita completa al Palacio Real, además de los ya mencionados jardines, también podremos optar por la Real Casa del Labrador (para la que hay que comprar una entrada aparte), un palacete de recreo de lo más original, y el Museo de Falúas Reales, que alberga una espectacular colección de embarcaciones de recreo de los monarcas españoles.

La estampa del Palacio Real de Aranjuez, con el sol iluminando sus señoriales piedras y una concepción escenográfica del espacio, rodeado por una plaza que le añade magnetismo y grandiosidad, es de esas que el visitante no olvidará con facilidad.

Cómo llegar a Aranjuez

  • Coche: Si habéis llegado en vuelo a Madrid, la primera opción es el alquiler de coches en el aeropuerto de Barajas. De ese modo, podréis recorrer la Comunidad cómodamente y a vuestro gusto. El trayecto es de 62 kms. por la A-4
  • Autobús: hay uno cada 30/45 minutos desde Madrid que te lleva hasta Aranjuez. En domingos y festivos es mejor que consultéis puesto que la frecuencia es menor.
  • Tren: el cercanías sale desde Atocha cada 15 minutos.

Foto vía Ayuntamiento de Aranjuez

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